Liderar como un jardinero

Los entornos en que vivimos y en que operan las organizaciones ya no está necesitando, como antes, personas al mando de equipos que sean omnipotentes, omniscientes y exclusivamente fundamentales para obtener resultados y mejorar el desempeño. Los contextos en que hoy actúan las organizaciones están demandando un nuevo modelo de liderazgo, un modelo parecido al de un jardinero, que cultiva, cuida y desarrolla. El jardín no requiere de su presencia constante, sino que se vuelve robusto, resistente y radiante gracias al entorno que éste crea.

A continuación te compartimos un documento con seis sugerencias, seis acciones, para que comiences, sin prisa y sin pausa, a liderar como un jardinero.

Crédito de la imagen de cabecera: https://unsplash.com/es/fotos/mujer-sosteniendo-tenedor-de-jardin-QMj47_NSmfs

De grupo de trabajo a Equipo que aprende

Popularmente se tiende a igualar a un grupo con un equipo y lo cierto es que no son lo mismo. Mientras que al primero se lo puede implementar por decreto, a un Equipo (que aprende) se llega luego de un laborioso proceso de aprendizaje, promovido e impulsado por el liderazgo. Para echar luz sobre las diferencias entre uno y otro, te compartimos el siguiente documento que esperamos te sea de utilidad para impulsar la maduración de tu grupo de trabajo.

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Habilidades blandas para liderazgos intermedios en REDEXPRES

Durante marzo y abril de 2024 acompañamos a REDEXPRES en un proceso formativo diseñado para fortalecer las habilidades blandas de sus mandos medios y colaboradores con potencial de liderazgo. El desafío era claro: generar una experiencia de aprendizaje práctica, profunda y útil, que permitiera pensar el rol del liderazgo, mejorar la comunicación, desarrollar competencias clave y aumentar el compromiso en un entorno laboral complejo.

¿Qué hicimos?

Diseñamos e implementamos el Programa de Formación en Habilidades Blandas, con dos grupos provenientes de siete supermercados que integran la red. Compartimos ocho encuentros con cada grupo —presenciales y virtuales— y un cierre conjunto, centrado en reflexión, herramientas concretas y elaboración de planes de acción personalizados.

¿Qué trabajamos?

Durante las sesiones abordamos temas como:

  • Trabajo en equipo y maduración de gruposL
  • Escucha activa y liderazgo conversacional.
  • Resolución de problemas y pensamiento crítico.
  • Comunicación efectiva e inteligencia emocional.
  • Gestión de prioridades y productividad real.
  • Adaptabilidad y cambio cultural.
  • Conflicto, negociación y toma de decisiones.

¿Qué observamos?

Las sesiones revelaron un altísimo compromiso por parte de los participantes: incluso personas en período de licencia eligieron asistir. El grupo fue diverso —en edad, experiencia y trayectoria— pero compartió un objetivo común: mejorar su capacidad de influir positivamente en los equipos que integran o conducen.

Trabajamos con herramientas prácticas, reflexiones en voz alta y casos reales. Lo aprendido se ensayó en el aula y se aplicó en el día a día, generando nuevas formas de vincularse y trabajar juntos.

¿Qué dejamos?

Cada participante se llevó un plan de acción para seguir desarrollando sus habilidades, además de materiales, marcos conceptuales, orientaciones prácticas y una red interna más fortalecida. El programa también dejó instalada la convicción de que la cultura se transforma desde el liderazgo cotidiano, con tiempo, mirada y método.