En los mercados de trabajo el impacto de la automatización, la Industria 4.0 y la revolución digital no se limita a los modelos y procesos comerciales. El impacto también está alcanzando a la fuerza de trabajo y a las capacidades y habilidades que ésta necesita desarrollar para mantenerse al día en el nuevo y desafiante entorno en el que nos encontramos. Así las cosas, para las organizaciones se vuelve casi que imperativo poner el foco en aceptar primero y construir después su fuerza laboral para el futuro.
Autor: Psic. Agustín Menéndez
Arme uno si quiere gobernar
Los grandes líderes si hay algo que construyen son comunidades. Lo hacen de varias maneras y durante períodos prolongados de tiempo. Una de las herramientas más efectivas que utilizan para lograrlo es dar forma primero y articular narrativas poderosas después acerca de lo que es posible lograr compartiendo el camino. Los jefes, gerentes y/o referentes organizacionales que son líderes comparten historias sobre cómo se ve y se siente un gran liderazgo cuando las personas se unen en equipos y luego éstos se unen en comunidades, con un sentido unificador de propósito y ambición colectiva.
A olvidarse de la línea recta
En nuestro trabajo con jefes, referente y/o líderes organizacionales que intentan resolver problemas difíciles, una de las lecciones más importantes que hemos aprendido es la que todos en alguna oportunidad hemos escuchado: las historias de las personas son diferentes. Esta no es una idea nueva, pero volvemos a ella una y otra vez porque seguimos encontrando personas que están tan comprometidas con sus propias historias que tienen problemas para apreciar y considerar las de los demás. Este no es un tema menor dado que sin poder reconocer múltiples perspectivas e intereses, la resolución de problemas tiende invariablemente a atascarse.
Bill y Dave
1939 fue el año en que comenzó la II Guerra Mundial y también el año en que Bill Hewlett y Dave Packard, siendo estudiantes en la Universidad de Stanford, fundaron la compañía que aún lleva las iniciales de sus apellidos. Los años pasaron y con ellos varios acontecimientos; a saber: en 1957, poco después de que Palo Alto (California) emerja como centro tecnológico, HP comienza a vender acciones a inversores; en 1966 desarrolla su primera computadora y dos años después creará la primera calculadora de sobremesa programable, germen del futuro PC; en 1984 inventa las primeras impresoras; en 1996 fallece Packard y en 2001 Hewlett; 2002 estará signada por la adquisición de Compaq; en 2007 venderá su primera tableta electrónica y más acá en el tiempo, en 2014, presenta su plan de segregación para las actuales dos líneas de negocio de la empresa.



