El liderazgo organizacional está cambiando. No por capricho ni por moda, sino porque el contexto lo exige. Las reglas del juego se volvieron más complejas: mayor incertidumbre, vínculos más frágiles, nuevas generaciones con otras expectativas, tecnologías que avanzan más rápido que la cultura. Y todo esto ocurre mientras seguimos intentando que los equipos funcionen, aprendan, produzcan, se alineen y no se quiebren en el intento.
Los entornos en que vivimos y en que operan las organizaciones ya no está necesitando, como antes, personas al mando de equipos que sean omnipotentes, omniscientes y exclusivamente fundamentales para obtener resultados y mejorar el desempeño. Los contextos en que hoy actúan las organizaciones están demandando un nuevo modelo de liderazgo, un modelo parecido al de un jardinero, que cultiva, cuida y desarrolla. El jardín no requiere de su presencia constante, sino que se vuelve robusto, resistente y radiante gracias al entorno que éste crea.
A continuación te compartimos un documento con seis sugerencias, seis acciones, para que comiences, sin prisa y sin pausa, a liderar como un jardinero.
Durante marzo y abril de 2024 acompañamos a REDEXPRES en un proceso formativo diseñado para fortalecer las habilidades blandas de sus mandos medios y colaboradores con potencial de liderazgo. El desafío era claro: generar una experiencia de aprendizaje práctica, profunda y útil, que permitiera pensar el rol del liderazgo, mejorar la comunicación, desarrollar competencias clave y aumentar el compromiso en un entorno laboral complejo.
¿Qué hicimos?
Diseñamos e implementamos el Programa de Formación en Habilidades Blandas, con dos grupos provenientes de siete supermercados que integran la red. Compartimos ocho encuentros con cada grupo —presenciales y virtuales— y un cierre conjunto, centrado en reflexión, herramientas concretas y elaboración de planes de acción personalizados.
¿Qué trabajamos?
Durante las sesiones abordamos temas como:
Trabajo en equipo y maduración de gruposL
Escucha activa y liderazgo conversacional.
Resolución de problemas y pensamiento crítico.
Comunicación efectiva e inteligencia emocional.
Gestión de prioridades y productividad real.
Adaptabilidad y cambio cultural.
Conflicto, negociación y toma de decisiones.
¿Qué observamos?
Las sesiones revelaron un altísimo compromiso por parte de los participantes: incluso personas en período de licencia eligieron asistir. El grupo fue diverso —en edad, experiencia y trayectoria— pero compartió un objetivo común: mejorar su capacidad de influir positivamente en los equipos que integran o conducen.
Trabajamos con herramientas prácticas, reflexiones en voz alta y casos reales. Lo aprendido se ensayó en el aula y se aplicó en el día a día, generando nuevas formas de vincularse y trabajar juntos.
¿Qué dejamos?
Cada participante se llevó un plan de acción para seguir desarrollando sus habilidades, además de materiales, marcos conceptuales, orientaciones prácticas y una red interna más fortalecida. El programa también dejó instalada la convicción de que la cultura se transforma desde el liderazgo cotidiano, con tiempo, mirada y método.
¿Querés conocer más sobre nuestros programas de formación? Escríbenos a contacto@compassuy.org
Durante un par de jornadas de junio compartimos con gerentes y jefes de TIENDA INGLESA dos talleres sobre un tema cada vez más crucial en las organizaciones: la relación entre la comunicación y el liderazgo.