Mucho antes que la revolución industrial, del siglo XVIII en adelante, fuera provocando la migración de personas desde el campo a las ciudades, los artesanos formaban parte de la cotidianeidad de villas y pueblos y anteriormente en la vida alrededor de los castillos de los señores feudales. Escribo esto y pienso en esas películas sobre la Edad Media, tipo Robin Hood, donde aparecían los que trabajaban el metal, la madera, el cuero, los tejidos, hasta los que cargaban rocas, como en la estupenda novela histórica La catedral del mar.
Autor: Psic. Agustín Menéndez
Actualizar el mapa para el nuevo paisaje
Durante el siglo XI Inglaterra tuvo como rey a Canuto II, el primer monarca danés en gobernar la isla. Cuenta la historia que el soberano era bastante hábil para manejar su vanidad, a pesar de los innumerables aduladores que había en la Corte. En una oportunidad, con el objetivo de ver hasta dónde llegaban las alabanzas y adulaciones de funcionarios y cortesanos, Canuto se hizo llevar hasta la costa y allí se paro en la arena de frente al mar. Preguntó a los presentes si él, al que consideraban el más grande del mundo, podría con una orden detener el avance del oleaje. Los presentes dudaron hasta que al final afirmaron que sí, efectivamente él podía ponerle freno a la marea.
La naranja enredada
En 1971 el director estadounidense Stanley Kubrick dirigió La Naranja Mecánica, considerada como una de las películas icónicas de la cinematografía del siglo XX. Basada en una novela de Anthony Burgess, la película es una mezcla de ciencia ficción, sátira y drama. Algo de eso estimo que deben de haber experimentado también los aficionados al fútbol que vieron en los años ’70 del siglo pasado a la otra naranja mecánica.


