El liderazgo, en cualquiera de sus expresiones, tiene que ver con la creación de un mejor futuro, con inventar, innovar, crear, construir, mejorar y transformar todos los aspectos de nuestras vidas, desde la educación, la salud, los negocios, hasta el gobierno e incluso el mundo que habitamos. Algunos se burlan cuando los líderes comparten ideas audaces, objetivos imaginativos y sueños en apariencia imposibles, pero las ideas, la imaginación y los sueños son la tela que los líderes utilizan para crear el futuro y provocar los cambios en el mundo.
Autor: Psic. Agustín Menéndez
El trabajo, el futuro y la digitalización
En los mercados de trabajo el impacto de la automatización, la Industria 4.0 y la revolución digital no se limita a los modelos y procesos comerciales. El impacto también está alcanzando a la fuerza de trabajo y a las capacidades y habilidades que ésta necesita desarrollar para mantenerse al día en el nuevo y desafiante entorno en el que nos encontramos. Así las cosas, para las organizaciones se vuelve casi que imperativo poner el foco en aceptar primero y construir después su fuerza laboral para el futuro.
Arme uno si quiere gobernar
Los grandes líderes si hay algo que construyen son comunidades. Lo hacen de varias maneras y durante períodos prolongados de tiempo. Una de las herramientas más efectivas que utilizan para lograrlo es dar forma primero y articular narrativas poderosas después acerca de lo que es posible lograr compartiendo el camino. Los jefes, gerentes y/o referentes organizacionales que son líderes comparten historias sobre cómo se ve y se siente un gran liderazgo cuando las personas se unen en equipos y luego éstos se unen en comunidades, con un sentido unificador de propósito y ambición colectiva.
A olvidarse de la línea recta
En nuestro trabajo con jefes, referente y/o líderes organizacionales que intentan resolver problemas difíciles, una de las lecciones más importantes que hemos aprendido es la que todos en alguna oportunidad hemos escuchado: las historias de las personas son diferentes. Esta no es una idea nueva, pero volvemos a ella una y otra vez porque seguimos encontrando personas que están tan comprometidas con sus propias historias que tienen problemas para apreciar y considerar las de los demás. Este no es un tema menor dado que sin poder reconocer múltiples perspectivas e intereses, la resolución de problemas tiende invariablemente a atascarse.



