En el día a día, la urgencia suele ganarle al sentido. Reuniones interminables, listas de pendientes y mensajes acumulados nos hacen sentir que trabajamos mucho, pero no siempre que avanzamos en la dirección correcta. Por eso en Compass proponemos algo simple y poderoso: volver a la brújula. Más que acelerar con el reloj, se trata de orientar con preguntas que devuelvan foco y energía al equipo.
1. ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO QUE HOY NOS ORIENTA?
No siempre se trata de un propósito “para siempre”. A veces alcanza con preguntarse qué es lo verdaderamente importante esta semana, este mes o en este proyecto. Cuando el propósito está claro, las conversaciones se ordenan y las decisiones se simplifican.
2. ¿QUÉ PRIORIDADES COMPARTIMOS EN ESTE MOMENTO?
Un equipo puede tener talento y compromiso, pero si cada persona prioriza algo distinto, la coordinación se rompe. Identificar y acordar 2 o 3 prioridades comunes es muchas veces el mayor acto de liderazgo.
3. ¿QUÉ COSAS PODEMOS DEJAR DE HACER PARA CUIDAR FOCO Y ENERGÍA?
No todo lo que hacemos suma valor. Revisar qué tareas pueden eliminarse, delegarse o simplificarse libera energía y devuelve oxígeno. Decir “no” a lo accesorio es, en realidad, decir “sí” a lo que importa.
MÁS QUE EFICIENCIA, SENTIDO
Los equipos que incorporan estas tres preguntas de manera regular encuentran algo más que productividad: descubren claridad compartida. Y esa claridad es la base de la confianza, la colaboración y el aprendizaje.
Porque, al final, más que hacer correctamente las cosas, se trata de hacer lo correcto.
Crédito de la imagen destacada: Imagen de Barbara Fellhofer en Pixabay
Descubre más desde Presencia · Dirección · Tiempo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Un comentario sobre “Volver a la brújula”